viernes, 2 de mayo de 2014

Encuestando Educamos a inicial

BIBLIOTECA ESCOLAR 


 DEFINICIÓN:Los cuentos infantiles poseen una narración clara, pausada pero a la vez fluida y ofrecen una sencilla comprensión. Estas características contribuyen no sólo a mejorar la capacidad de comprensión del niño, sino también a desarrollar su capacidad de comunicación. Además, de aumentar y desarrollar su vocabulario.

 CARACTERÍSTICAS:


      Al mirar  la estructura de estos libros, nos daremos cuenta de que podemos comprobar que existe una serie de características generales en los libros infantiles
 Por otro lado  los libros dirigidos al público más pequeño de la casa tienen características que comparten entre todos ellos, y las cuales las resumiremos a continuación:
·         Continuidad y rapidez de su acción: Es una de las características que comparten tantas  historias infantiles, ya que en cada párrafo de los libros infantiles ocurre algo sin tener que recurrir a una gran cantidad de información para describirlo.
·         la sencillez de su representación, ya que en la mayor parte de los relatos aparecen elementos comunes y conocidos por los niños, haciendo más fácil así el uso de la imaginación.
·         La repetición de los hechos, es otro de los elementos comunes en los libros infantiles, ya que favorece enormemente la correcta comprensión de la historia por parte del niño.
·         la secuencia, ya que  ayuda a que el cuento resulte atractivo y fácil para el pequeño, ya que siempre tiene el mismo esquema.



      CLASIFICACIÓN
LIBROS ESCRITOS POR NIÑOS
 Esta literatura incluye aquellos textos que han sido escritos por menores. Un ejemplo muy conocido de este tipo de libros es el Diario de Ana Frank, escrito por una niña durante el fascismo.
LIBROS ESCRITOS PARA NIÑOS
Son los textos cuyos autores tienen como lectores potenciales a los niños. No necesariamente un adulto no puede leerlos. Harry Potter, la saga de la escritora J. K. Rowling es un ejemplo de este tipo de literatura.
LIBROS ESCOGIDOS PARA NIÑOS
 Se trata de libros que han sido seleccionados por las figuras de autoridad (léase padres, maestros, educadores, psicólogos, trabajadores sociales, etc.) como adecuados para la educación infantil. Acá entrarían no sólo textos de ficción, sino diccionarios, manuales, guías, entre otros.
LIBROS ESCOGIDOS POR NIÑOS

Estaríamos hablando de libros que los propios niños han elegido para sus preferencias. En esta categoría se incluyen textos que no entran en el concepto tradicional de literatura infantil, pero que por diversas causas los menores los encuentran atractivos. Tenemos el caso de obras clásicas de la literatura como Huckleberry Finn, de Mark Twain, aunque también se incluyen textos más ligeros como los comics.

BIBLIOTECA INFANTIL
DEFINICIÓN
La biblioteca de aula cumple con unas funciones muy específicas y una de ellas es fomentar en el alumnado el gusto e interés por la lectura.
Es fundamental rodear a los niños de factores que propicien su formación como futuros lectores, que observen que en su entorno se lee para disfrutar y pasar un buen rato. Deben disponer y tener acceso a libros y cuentos adecuados a su edad, a sus gustos y a sus niveles de maduración, con formatos atractivos, resistentes para ser manipulados. Con ello, podemos favorecer la adquisición progresiva de las competencias necesarias para el aprendizaje de la lectura.


El gusto por la lectura fomenta la imaginación, perfecciona el lenguaje, desarrolla la inteligencia y la capacidad de concentración, desarrolla la comprensión y la expresión.



NORMAS
Se hace necesario establecer unas normas en el panel de la biblioteca que todos conozcan y que posibiliten la utilización óptima del mismo. Entre ellas podemos citar las siguientes:
v  Hablar bajito
v  Devolver los libros a sus estanterías correspondientes.
v  Pasar las hojas con cuidado.
v  Hay que recoger el material una vez lo hayan utilizado.
v  Es importante conservar el material en buen estado tratándolo con cuidado y si se estropea repararlo.
v  Cuidado del material mientras lo utilizamos.
v  No llevarse libros a casa sin haber devuelto el anterior.